Cuando el Estado Malgasta Nuestra Información Personal (y Nuestros Recursos)

Cualquier gobierno en la actualidad posee una vasta (y peligrosa) recopilación de datos personales de cada uno de nosotros. Algunos por razones de seguridad y otros por prevención o administración. Lo cierto es que todos nuestros datos, desde el nacimiento hasta la defunción, pasando por los antecedentes judiciales, todo se encuentra electrónicamente accesible (aunque sea sólo entre funcionarios) desde cualquier oficina estatal.

Justamente, uno de los puntos que tratamos hoy tiene que ver con la solicitud de partidas o certificados de Estado Civil, por parte del gobierno, para realizar cualquier trámite. Y es aquí dónde el Estado malgasta nuestro tiempo, nuestra información personal, los recursos administrativos, y por supuesto, nuestros recursos monetarios, porque cualquier trámite hay que pagarlo.

Veamos el ejemplo de solicitar el pasaporte de un menor de edad en Uruguay:

Para ello, es necesario, de acuerdo a lo que expresa el Ministerio del Interior en el portal de trámites en línea, presentar la Partida de Nacimiento (certificado) del menor a la hora de comenzar los trámites y posteriormente.

¿Qué sucede con ello y qué no está bien?

  • Primero, para poder realizar un trámite (aunque éste lo haga en un portal de Gobierno Electrónico), debo previamente realizar otro trámite estatal.
  • Segundo, debo retirar un documento del Estado, para llevarlo…al Estado (nuevamente). Esta tarea debería ser interna, digital, electrónica o entre oficinas estatales ¿Para qué yo sacaría del custodio del Gobierno, algo, para luego llevárselo nuevamente? No tiene sentido.
  • Tercero, forzosamente se nos hace custodios a nosotros, de un documento oficial.
  • Cuarto, el costo. Todo ello tiene un costo que en este caso conlleva a un doble tributo por parte del ciudadano: debe pagar por la partida y debe volver a pagar por el trámite de solicitud del pasaporte. Si el ánimo es el recaudador, no hace falta realizar todo lo anterior. Perfectamente se puede cargar el costo fijo de una partida electrónica a la cuenta telefónica, bancaria o tarjeta de crédito/débito.
  • Quinto, afecta al medio ambiente. Imprimir papeles que ya están digitalizados y en poder del Estado, es un gasto innecesario y además significa un derroche importante de papel y tala de árboles. No es el momento para ello.
  • Sexto, todos los procesos y personas o personal involucrados en un simple trámite: 1) solicitamos la partida por Internet; 2) debemos pagar la solicitud en un servicio de cobro; 3) el correo estatal nos lleva la partida a nuestra casa; 4) nosotros debemos llevar la partida para solicitar hora para el pasaporte; 5) debemos concurrir nuevamente con la partida el día y hora fijados a los efectos.

Si la idea de simplificar trámites, rapidez y costos significa un proceso doble, híbrido y que además involucre tener que retirar un documento del Gobierno, para devolverlo, entonces no es éste el camino. Podemos tomar como ejemplo, la solicitud de trámites en España, dónde todo pasa por lo digital, acompañado de la firma electrónica como certificación, y que solamente se emiten certificados, a pedido expreso del titular y solo para uso personal privado, porque los trámites internos del Estado, son eso: trámites internos. Para ello se usa y abusa de nuestros datos personales y de nuestra privacidad.

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