El Efecto Posterior (en nuestra privacidad) al Darse de Baja de Facebook

Hace poco tiempo me dí de baja de la red social más grande e influyente de todos los tiempos: #Facebook. No fue fácil tomar la decisión, ya que:

  1. Eran muchos años de historia escrita en esas páginas virtuales (desde 2009)
  2. Mucha información, fotografías, amigos e interactividad
  3. Si decidía darme de baja, aún así Facebook me la mantenía en suspenso por quince días por si decidías volver o si alguna app o web asociada se dirigía hacia nuestra cuenta.
  4. El punto anterior: muchos servicios, apps, webs y otros se loguean directamente con Facebook o Twitter, lo que hace la vida más fácil a la hora de tener que registrarse de cero (además de olvidarse de tener que ingresar con usuario y contraseña)

Sin embargo, a pesar de las excusas anteriores, un día tomé la decisión, lo cual ahora considero muy acertada, además de sentir un verdadero alivio en cuanto al manejo de mis datos privados en la red.

Los puntos que tomé en cuenta para la baja son los siguientes:

  1. Demasiada información recopilada por un solo sitio y disponible a otras personas y terceros
  2. Las políticas de privacidad de Facebook fueron cambiando conforme el tiempo pasa…y no son protectoras de nuestros datos personales (mucho menos de nuestra intimidad)
  3. El hecho de olvidarme de ingresar a los sitios registrados: es demasiado cruzamiento de datos personales entre terceros. Es peligroso
  4. Al final, tenía amigos que en realidad no eran amigos, y por cortesía, pulsaba el botón “Like” por nimiedades que a lo mejor yo no compartía en su totalidad
  5. Creo que Facebook tiene mucho de catapulta para levantar el ego de quiénes publican en ella, o buscan un reconocimiento de los demás con los “Like”. También, de acuerdo a análisis, produce envidias y genera conflictos de acuerdo al perfil y publicaciones de los amigos (viajes, fiestas, nuevos smartphones, etc). Todo ello además, crea un perfil de nuestras vidas y un registro de nuestro modus operandi muy delicado (me acabo de levantar. Voy al baño. Voy al banco. Comí pastel. Subo foto de lo que sea) que recoge nuestros puntos fuertes…y nuestras debilidades.
  6. Al final…todo ello me aburría.
  7. Existen otras redes sociales como Twitter, Instagram, Pinterest, Dronestagram, Google+ con las cuales también interactuamos, así que no es ni cerca el fin del mundo.
  8. Muchas de las actividades propias de Facebook ahora las ejercitamos en Whatsapp o Telegram, con nuestros contactos.

Y no fue el fin del mundo. Quizá esa percepción de que ahora menos datos personales están en la nube (mmmm…) nos hace sentir más seguros, pero creo que vale la pena intentarlo si realmente creemos que nuestra privacidad ya no se encuentra debidamente protegida o si no somos coherentes con las conductas de lo que publicamos. Recordemos que en Facebook, NO TODOS son nuestros amigos (empezando por la propia Red Social).