La Privacidad en España: la Solicitud del Código Postal

Hace poco escribí en esta revista sobre la privacidad en EEUU vista por un outsider (vide aquí).
Ahora, en España, la protección de datos se siente a flor de piel en los ciudadanos. No quiere decir esto que no se entregue o se trate de manera indiscriminada e ilícita, sino que el propio titular es consciente de lo que hace y conoce un poco más sus derechos. Un buen trabajo de la AEPD y Comisión Europea en cuanto a informar a la población. Sin embargo, y previendo esto, las tiendas, comercios y demás, cada vez que realizamos una compra física (o hasta solicitamos información en un Centro Comercial) nos solicitan nuestro código postal. De hecho, es terminar de consultar y nos preguntan “¿su código postal?”, casi cuando estamos dando las gracias y retirándonos ¿Para qué? Resulta que para eludir esa ‘concientización’ de las personas y el respaldo de la LOPD, se solicita una ‘inocente’ información (solo el CP). Quién se negaría? Seguramente sea para fines porcentuales, para conocer de qué zona viene la mayoría de la gente. Sin embargo, al poco tiempo de entregarlo, misteriosamente nos llegan cientos de folletos de publicidad a nuestro nombre. El truco es el siguiente: el Big Data en su máxima expresión. Basta el código postal, una imágen de una cámara se seguridad y quizá los datos extraídos de alguna compra con nuestra tarjeta de crédito/débito para obtener un perfil detallado de nuestra identidad y preferencias. Es padecer el Síndrome de Hansel y Gretel en su máxima expresión.

Si en el trajín de las cosas y la interacción social, podemos evitar entregarlo, mejor hacerlo.
Debemos recordar, que en EEUU, más precisamente en Massachussets, existe una sentencia de condena contra Apple por solicitar y casi obligar a los usuarios de una Apple Store a entregar el código postal, ya que es considerado un dato personal.

Más información aquí.

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