Las Recomendaciones de la Comisión Europea para Actualizar la Protección de Datos

Evidentemente, contar con una Directiva que tiene ya 19 años en el aire, da lugar a dos lecturas simultáneas: la primera de ellas es que, la Directiva 95/46/CE sobre Protección de las Personas frente al Tratamiento de los Datos Personales es una norma robusta que ha sabido ser fuente de aplicación para defender nuestros derechos fundamentales. Sin embargo, el segundo punto es que, efectivamente, lleva muchos años ya, y ello se multiplica si nos referimos al avance de las TIC, especialmente en el tratamiento de nuestra información. Es evidente que su aplicación no sea entonces, lo eficiente que debería ser, y por ende, como nos referimos a un derecho fundamental, la Comisión Europea entiende que urge aplicar una serie de actualizaciones en dicha materia. 

Estamos a la espera entonces, de que estas propuestas finalmente se conviertan en una Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo en materia de protección de datos, velando por un efectivo tratamiento de los ficheros a través de autoridades competentes en cuanto a la prevención, detección, investigación y enjuiciamiento de hechos criminales así como la ejecución de las penas impuestas, garantizando además el libre y correcto intercambio de información, basados en la Directiva 95/46/CE así como en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), artículo 16, apartado 1, dónde se expresa que toda persona tiene derecho a la protección de datos de carácter personal y el apartado 2 (Tratado de Lisboa) en el que se establecen las normas legales de limitación del tratamiento de los datos personales y la Decisión Marco la 2008/977/JAI (la cual puede ser objeto de derogación si se aprueba el proyecto de la nueva Directiva) que en su artículo 3 fija las pautas para el tratamiento automatizado y no, de los datos personales

 

Los cambios más prometedores a la protección de datos se pueden apreciar en los artículos 18 a 23 incluído del proyecto de Directiva referidos entre otros al responsable del tratamiento de los ficheros y de los datos personales y el cambio de postura que ahora se fortalece con la protección desde el diseño y protección por defecto con motivo de garantizar la misma desde el comienzo de su tratamiento luego de haber sido cedida la información por su titular.

La Comisión Europea quiere entonces que todos los ciudadanos sean conscientes de lo que significa el manejo de datos personales sin tomar las debidas precauciones a la hora de comunicarlos a cualquier tercero, y así lo expresa en su página Web “Justice” refiriéndose a que cada vez que abrimos una cuenta bancaria, compartimos información en una red social o simplemente reservamos un billete de avión online, entregamos valiosa información como el nombre, dirección o número de tarjeta de crédito. Las preguntas que nos debemos hacer son: ¿Qué sucede con estos datos? ¿Caen en manos equivocadas? ¿Con qué derechos contamos para defender nuestros datos y nuestra privacidad?

El uso de una norma uniforme que sea la reguladora de toda la Unión Europea es lo que el 90% de las personas de la región quieren, y ello hoy no existe. El movimiento de la sociedad de la información sugiere que los hábitos más comunes y diarios de las personas se han mudado de las prácticas tradicionales hacia la red y los móviles, y ello no puede ser tomado a la ligera ni permitir que algunas instituciones, compañías e instrumentos automatizados acompañados de las últimas aplicaciones dotadas de inteligencia artificial, nucleen y manipulen los datos personales de millones de personas, sin su consentimiento o sin el uso adecuado, con fines distintos y hasta ilegales. Las propuestas de la Comisión Europea son acertadas porque responden a las exigencias de las personas acorde con el uso del sentido común en la protección de sus derechos fundamentales.